Un artículo escrito por Jose Raul V., President at Documentation Sciences Foundation.

En los últimos años, la demanda de información y los grandes volúmenes de datos han sido un desafío para las empresas en nuestro país y en el mundo. El éxito para que las empresas logren alcanzar sus metas, depende fundamentalmente de cómo éstas gestionan la información que disponen, y que luego debe convertirse en conocimiento que dará soporte a la toma de decisiones efectivas.

Es aquí donde aparece el concepto de Inteligencia de Negocios (BI), definida como el conjunto de productos y servicios que permiten a los usuarios finales acceder y analizar de manera rápida y sencilla la información para la toma de decisiones de negocio a nivel operativo, táctico y estratégico. Por ejemplo, un gran beneficio del BI a nivel operativo es la mejora de la eficiencia al permitir que los clientes internos y externos tengan acceso en tiempo real a todos los datos del sistema vía web, así los clientes pueden rastrear la información buscada y responder sus propias preguntas.